Precarización del empleo

Las indemnizaciones por años de servicio están a punto de ser reformadas, a partir del trabajo de la Comisión de Equidad.
Se alega que sólo unos pocos trabajadores acceden al beneficio. Las estadísticas señalan que de todos los finiquitos, sólo el 3% recibe el importe completo con tope de once meses que asegura la ley y el resto recibe menos recursos, por no arriesgar juicios largos.
La idea sería sacarle mucho más lustre al seguro de cesantía, el que no se estaría ocupando según los datos que se tienen…
Precisemos entonces que los trabajadores no están usando el seguro de cesantía porque a poco andar se han dado cuenta que de no usarlo, se mantiene el beneficio de la tarjeta Fonasa. El miedo a quedar en la indefensión es lo que impulsa un bajo uso del beneficio.
En otro sentido, se señala que la mayor parte de las indemnizaciones son pagadas a trabajadores de altos ingresos y en menor medida a quienes ganan menos, por lo que no habría necesidad de mantener el beneficio… sin comentarios.
Finalmente, es absolutamente destacable la declaración que hace el Ministro del Trabajo y Previsión Social, cuando señala que puede verse una revisión a la indemnización por años de servicio en la perspectiva de lo que son: un derecho de los trabajadores.
Nosotros como radicales deberíamos poner atención a este debate y ser parte de un apoyo amplio a la CUT, que ya ha planteado que de hacerse un cambio a la ley sin participación efectiva de la Central, se resolverá una movilización nacional de proporciones.
Seguir insistiendo que la pretendida “flexibilidad” o “adaptabilidad” laboral es la panacea de un crecimiento del empleo, no sólo es una majadería, también se trata de una mentira semántica que esconde un proceso de precarización de las condiciones del trabajo inaceptables, retrotrayendo las relaciones laborales al tiempo de las cavernas.
Se alega que sólo unos pocos trabajadores acceden al beneficio. Las estadísticas señalan que de todos los finiquitos, sólo el 3% recibe el importe completo con tope de once meses que asegura la ley y el resto recibe menos recursos, por no arriesgar juicios largos.
La idea sería sacarle mucho más lustre al seguro de cesantía, el que no se estaría ocupando según los datos que se tienen…
Precisemos entonces que los trabajadores no están usando el seguro de cesantía porque a poco andar se han dado cuenta que de no usarlo, se mantiene el beneficio de la tarjeta Fonasa. El miedo a quedar en la indefensión es lo que impulsa un bajo uso del beneficio.
En otro sentido, se señala que la mayor parte de las indemnizaciones son pagadas a trabajadores de altos ingresos y en menor medida a quienes ganan menos, por lo que no habría necesidad de mantener el beneficio… sin comentarios.
Finalmente, es absolutamente destacable la declaración que hace el Ministro del Trabajo y Previsión Social, cuando señala que puede verse una revisión a la indemnización por años de servicio en la perspectiva de lo que son: un derecho de los trabajadores.
Nosotros como radicales deberíamos poner atención a este debate y ser parte de un apoyo amplio a la CUT, que ya ha planteado que de hacerse un cambio a la ley sin participación efectiva de la Central, se resolverá una movilización nacional de proporciones.
Seguir insistiendo que la pretendida “flexibilidad” o “adaptabilidad” laboral es la panacea de un crecimiento del empleo, no sólo es una majadería, también se trata de una mentira semántica que esconde un proceso de precarización de las condiciones del trabajo inaceptables, retrotrayendo las relaciones laborales al tiempo de las cavernas.
Es por ello que en Peumo iniciaremos una campaña para fortalecer las organizaciones de obreros al igual que el año pasado.



